CONTRA LA REPRESIÓN Y CRIMINALIZACIÓN DE LOS SINDICATOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES

Declaración leída en el Pleno de ayer por nuestra portavoz Gemma Lázaro. 




CONTRA LA REPRESIÓN Y CRIMINALIZACIÓN DE LOS SINDICATOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES

Izquierda Unida de Morata de Tajuña, que defiende una sociedad libre, democrática, que garantice los derechos de las personas, de las y los trabajadores, denuncia la escalada de represión y criminalización de los movimiento sociales y sindicatos que se está practicando en este país.

Hechos como protestar en las plazas y calles de España contra los recortes sociales; ejercer el derecho constitucional y democrático de la huelga general contra una reforma laboral injusta, ineficaz y agresiva contra los trabajadores y trabajadoras; o simplemente pensar, actuar, vivir de una forma distinta a la establecida, supone una descalificación por egregios representantes del partido popular.

Pero no sólo son las descalificaciones o insultos. Mientras destacados personajes de la actividad pública, imputados por graves acusaciones por malversación de caudales públicos y estafa, pueden pasearse libre e impunemente por las calles de este país y del extranjero, incluso con sentencias de seis años de cárcel -como el condenado ex presidente de Baleares Jaume Matas- jóvenes, estudiantes y sindicalistas son reprimidos con uso de la violencia física, como ha ocurrido en la anterior huelga general y en las movilizaciones del 15M

Tres estudiantes de Barcelona -Javier, Ismael y Daniel-, el secretario general del Sindicato Andaluz de Trabajadores – Diego Cañamero-, y la secretaria de organización de CGT en Barcelona – Laura Gómez- han sido ingresados en prisión provisional por su participación en la huelga general del 29M. Los estudiantes estuvieron más de un mes encarcelados, al igual que la secretaria de CGT, como medida preventiva por la coincidencia del Primero de Mayo, y no por el peligro de fuga, que como es notorio no existía. Es la primera vez en la democracia que una vez finalizada una huelga general se realizan detenciones preventivas, al más puro estilo del ministro de Franco, Manuel Fraga, por la coincidencia con la Fiesta de los Trabajadores.

Ningún daño ni ningún peligro existía con los estudiantes de Barcelona, pero se les encarceló como medida ejemplarizante. Y tampoco existía motivo alguno para encarcelar 23 días a Laura Gómez, mujer, sindicalista, cabeza de familia, con una hija a su cargo y con un trabajo fijo. ¿A dónde podía huir una persona con estas circunstancias familiares? ¿Por qué ese ensañamiento contra los que protestan? ¿Por qué una medida cautelar tan desproporcionada por parte de miembros del poder judicial?

En Izquierda Unida denunciamos esta política de represión y criminalización por parte del gobierno del PP contra los movimientos sociales, incluido el plan del ministro Interior de endurecimiento del código penal y la tipificación como delito de la resistencia pasiva, cuando tienen ante sí un trabajo descomunal, a través de la Fiscalía del Estado, para sentar en el banquillo a quienes han generado un agujero económico y falsearon las cuentas de resultados de Bankia estafando a inversores y ciudadanos, en definitiva, a aquellos que han puesto al pie de los caballos a nuestra deuda soberana y a la capacidad de financiación pública.

Ya lo vemos. Contra los estudiantes, las mujeres, los sindicalistas, los jóvenes, jubilados, desempleados y desahuciados, mano de hierro, cárcel provisional, violencia represiva y furgonetas de policía. A los baqueros condenados y a los defraudadores de sus obligaciones con el fisco, amnistías; al presidente del Tribunal Supremo que se pegó veinte fines de semana a todo tren en Marbella a costa del erario público en hoteles de lujo, total impunidad.

Sres del PP, además de una sociedad con mayores desigualdades sociales, están construyendo un país con menos libertades públicas y mayor represión autoritaria. Basta ya de represión.